El DSO (Days Sales Outstanding) es la métrica que más impacta tu flujo de caja. En distribución mayorista LATAM, el promedio ronda los 45 días — y cada día extra son miles de dólares atrapados. En esta guía te mostramos cómo bajarlo con procesos y tecnología.
El DSO mide cuántos días tardás en cobrar tus ventas a crédito. Se calcula: (Cuentas por Cobrar / Ventas a Crédito del período) × días del período. Un DSO de 45 significa que, en promedio, pasás 45 días desde que facturás hasta que el dinero está en tu cuenta.
Para un distribuidor mayorista que factura $500.000/mes, cada día de DSO equivale a ~$16.600 inmovilizados. Bajar de 45 a 35 días libera $166.000 de capital de trabajo. Esa plata puede ir a comprar mercadería con descuento por pronto pago a tus proveedores, o a reducir tu línea de crédito bancaria.
El problema en LATAM es cultural: los almacenes y minoristas están acostumbrados a pagar 'cuando pueden'. Sin un sistema de seguimiento, los 30 días pactados se convierten en 50 o 60 sin que nadie se entere hasta fin de mes.
Antes de mejorar, necesitás medir. El reporte de antigüedad de deuda (aging) clasifica tu cartera en bandas: 0-30 días (al día), 31-60 (atrasado leve), 61-90 (riesgo), +90 (mora grave).
Si más del 30% de tu cartera está en 31-60 días, tenés un problema de seguimiento. Si el grueso está en 61+, tenés un problema de política comercial. La acción es distinta en cada caso.
En Fletix podés ver el aging en tiempo real filtrado por zona, vendedor o canal. No esperás a fin de mes: cada mañana sabés exactamente dónde estás parado.
Si llevás la cobranza en una planilla Excel, tu DSO va a ser alto. No porque Excel sea malo, sino porque no te avisa nada. Vos tenés que acordarte de revisar, filtrar, llamar.
Un sistema de cobranzas con IA como el módulo de cobranzas de Fletix hace tres cosas que Excel no puede: (1) envía recordatorios automáticos por WhatsApp según reglas que vos configurás, (2) prioriza clientes por monto × días de atraso × historial, (3) te muestra un score de riesgo para cada cliente basado en su comportamiento histórico.
El resultado medible: nuestros distribuidores piloto bajaron el DSO promedio de 45 a 34 días en los primeros 90 días. No por magia — por consistencia. El sistema no se olvida de mandar el recordatorio.
Además del DSO global, monitoreá estas métricas semanalmente:
Estas métricas se arman automáticamente cuando tenés un sistema que integra facturación y cobranzas. En Excel, requieren horas de cruce manual.
Semana 1: armá tu reporte de aging (o importá tus datos en Fletix para verlo al instante). Identificá el top-10 de morosos.
Semana 2: implementá recordatorios automáticos por WhatsApp para todas las facturas a vencer en los próximos 7 días. Si no tenés sistema, mandá los mensajes manualmente pero con disciplina diaria.
Semana 3: definí tu política de límite de crédito. Comunicala a los vendedores por escrito. Configurá las alertas.
Semana 4: medí tu DSO y comparalo con el mes anterior. Si bajó aunque sea 2-3 días, vas bien. El efecto compuesto hace el resto.
La clave es la consistencia. No necesitás un sistema sofisticado para empezar — pero sí lo necesitás para sostener el proceso cuando tu negocio crece.
¿Listo para implementar esto en tu distribuidora?
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